6 de enero de 2012

Última línea juntos, verso acabado.

+Sentada en un parque con quince años me hice una herida en el brazo con la inicial del chico que me gustaba. Me levantaba la postilla todos los días para que me dejase cicatriz y así no olvidarle nunca, juraba que era el amor de mi vida. 
-¿Cómo todos los críos, no? 
+No, como todo el mundo, el primer amor y el último se sienten igual. Eso es lo que se tarda en entender.
-¿Y cuando te diste cuenta tu?
+Cuando dejé de rascarme. Llega un día en el que te das cuentas que en esa pareja solo quedas tu y que lo único que te ata a él es esa herida. Y que haciéndola sangrar no mantienes vivo su recuerdo si no el dolor de la pérdida.

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